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AEVAE participa en la mesa debate sobre el futuro de la RAP organizada por FuturEnviro-Interempresas

José Vicente Ronda Matoses intervino en el encuentro celebrado en Madrid junto a representantes de los principales SCRAP del país para analizar los retos regulatorios, operativos y ambientales del modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor.

AEVAE participó el pasado 13 de mayo en la mesa debate sobre la actualidad y el futuro de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor, organizada por FuturEnviro – Interempresas Media en sus oficinas de Madrid. El encuentro reunió a representantes de algunos de los principales SCRAP del país para analizar el momento de transformación que atraviesa el modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor.

En representación de AEVAE intervino José Vicente Ronda Matoses, socio director de Heura Gestió Ambiental, entidad administradora de AEVAE, en una sesión centrada en los nuevos desafíos normativos, técnicos y operativos que afectan a la gestión de envases y residuos de envases.

Un punto de inflexión para los SCRAP

La mesa puso de manifiesto que el modelo RAP se encuentra en un momento clave. La aplicación del Real Decreto 1055/2022, el desarrollo del futuro Reglamento europeo de envases y residuos de envases —PPWR— y el debate sobre los sistemas de depósito, devolución y retorno están impulsando una evolución del sistema que va mucho más allá de la adaptación normativa.

Durante el encuentro, moderado por Vicente Galván, vocal del Patronato de la Fundación Conama, se abordaron cuestiones esenciales para el futuro del sector: la coordinación entre sistemas, la trazabilidad, la supervisión administrativa, la adaptación operativa y la necesidad de contar con criterios homogéneos de interpretación normativa.

Coordinación, trazabilidad y control frente a una mayor complejidad

Uno de los principales temas tratados fue la creciente complejidad del ecosistema de SCRAP y el riesgo de fragmentación derivado de la aparición de nuevos sistemas. En este contexto, los participantes coincidieron en la importancia de reforzar los mecanismos de gobernanza, coordinación y supervisión, sin frenar la innovación ni la capacidad de respuesta de cada sistema.

También se destacó la necesidad de combatir los denominados “free riders”, es decir, aquellos operadores que ponen productos en el mercado sin cumplir adecuadamente con sus obligaciones en materia de Responsabilidad Ampliada del Productor. Para ello, se planteó la importancia de avanzar en digitalización, intercambio de información y mayor control administrativo.

Los SCRAP como motores de economía circular

La sesión también permitió reflexionar sobre el papel que deberán asumir los SCRAP en los próximos años. Más allá de garantizar el cumplimiento normativo, estos sistemas están llamados a actuar como instrumentos reales de transformación hacia una economía circular más eficaz, medible y orientada a resultados.

En este sentido, el debate puso el foco en tres grandes líneas de trabajo: el impulso del ecodiseño, la mejora de la reciclabilidad real de los envases y el aumento de la calidad del material reciclado. Estos factores serán determinantes para que la RAP avance desde una lógica de cumplimiento hacia un modelo con impacto ambiental verificable.

La visión de AEVAE desde el sector agropecuario

La participación de AEVAE en esta mesa permitió trasladar al debate la visión de un SCRAP especializado en envases agropecuarios, un ámbito en el que la operativa real del territorio, la colaboración con agricultores, ganaderos, cooperativas, distribuidores y administraciones, y la trazabilidad del residuo resultan esenciales.

AEVAE trabaja para facilitar a fabricantes, envasadores y distribuidores de productos de uso agrícola profesional y ganadero el cumplimiento de sus obligaciones, garantizando la recogida y trazabilidad para la correcta valorización de los residuos de envases agrícolas y ganaderos.

La conclusión general del encuentro fue clara: la próxima década exigirá un modelo RAP más coordinado, transparente, eficiente y orientado a resultados ambientales medibles. Para lograrlo, será necesario encontrar un denominador común que cohesione el sistema y permita avanzar de forma ordenada, colaborativa y eficaz.